Ahora que la situación laboral nacional obliga a reformular y reformar las políticas activas de empleo, es labor de cada comunidad autónoma interpretar y aplicar el llamado plan de choque contra el desempleo, que en palabras del Ministro de Trabajo e Inmigración supondrá la reforma más ambiciosa de los últimos 20 años.
El plan de choque contra el desempleo en Baleares, a mi juicio, peca de precipitado (y en gran parte de improvisado), en parte debido a la proximidad de las elecciones autonómicas y municipales. Hay que coser los rotos del pantalón para estar presentables para el examen del 22 de mayo, aunque sea con prisas. Pero el problema es que los ciudadanos desempleados no son pantalones rotos, aunque sí tengan prisa.
En este caso, como en casi todos, me acuerdo de la metáfora del mecánico. Había un taller mecánico con un cartel en la puerta que rezaba "Se ofrece un servicio Barato, Rápido, Bien Hecho (pero sólo dos de las tres)". Es decir, si quieres que sea barato y rápido, no estará bien hecho, si quieres que sea barato y bien hecho, no será rápido, y si quieres que sea rápido y bien hecho, no será barato.
En este caso parece que tiene que ser rápido... ahora veremos cuánto dinero se va a aportar y cómo se podrá utilizar para que la ecuación salga, y esté bien hecho.
El peligro es intentar aplicar una reforma tan ambiciosa, como indica el Ministro de Trabajo, en tan breve espacio de tiempo, pudiendo dejar demasiados puntos a la improvisación.
En cualquier caso, el plan, que en clave política y social supone la reducción de 10.000 personas de las estadísticas de desempleados de Baleares (que es de 90.736 personas en enero) no es cualquier tontería, reducir un 11% el paro en Baleares de una tacada no está mal (bienvenido sea). El tema es cómo y hasta cuándo, y si las medidas, enmarcadas en la reforma de las Políticas Activas de Empleo, van a generar valor a los desempleados a medio y largo plazo (es decir, van a aumentar su capacidad de conseguir un empleo futuro), y si van a fomentar la contratación por parte del tejido empresarial.
Es un tema de sostenibilidad (ahora que está tan de moda el término). La duda es si este cambio, a todas luces precipitado, pero seguro que bienintencionado, será sostenible en el tiempo, obtendrá los resultados esperados y será de largo recorrido, o por el contrario, supondrá un parche en una rueda que se desinfla un poco más a cada pedalada.
Lo que es seguro es que todos los técnicos y profesionales que forman parte de los agentes implicados en gestionar y aplicar las medidas y proyectos de las políticas activas de empleo lo seguirán haciendo con la mayor de sus dedicaciones, y con vocación de servir a los ciudadanos, sobre todo a aquellos que son más vulnerables en estos momentos.
Blogueando voy, blogueando vengo... por el camino yo me entretengo... Un análisis de lo cotidiano y también de lo extraordinario.
"No es posible asegurar el futuro. Sólo es posible perder el presente" -Ivan Klima-
domingo, 20 de febrero de 2011
lunes, 31 de enero de 2011
Aquí "no" estuvo Chopin
Parece que informaciones que no se tuvieron en cuenta contradicen la creencia de que habitó en la celda número 4 en lugar de la celda número 2. Además, según la sentencia, el piano, publicitado como el que tocó Chopin en su día con el nombre de "pobre piano mallorquín", no es contemporáneo al artista y fue construido en la década de los años 50 del siglo XIX, por lo que es imposible que fuese tocado por Chopin...
Vamos, que llevamos haciendo turismo de un sitio que no era y de un piano que tampoco... y todo el mundo se pone las manos en la cabeza indignado por la noticia.
Bueno, en Transilvania (Rumanía) venden entradas al castillo de Drácula... famoso por la creencia de que había sido el hogar de Vlad Draculea en el siglo XV. Sin embargo, no hay evidencias de que viviera allí en persona y, según la mayoría de versiones, pasó sólo dos días en el castillo, encerrado en una mazmorra. Además, Drácula no era un vampiro, sino un empalador malvado.
Seguro que cuando nos vendían trozos el muro de Berlín, eran de la obra de la esquina...
Y es que nada es lo que parece... o sí.
"Lo que oigáis, lo que veáis... nada es lo que parece"
Al Pacino (La Prueba)
sábado, 29 de enero de 2011
Yo lo veo así (Parte II): Un día perfecto.
Sigo observando a mi hijo de 10 meses con atención en sus pequeños (y grandes al mismo tiempo) pasos evolutivos... desconcertado por momentos, otras veces totalmente confundido, pero siempre con asombro y totalmente entusiasmado. Es curioso ver, por ejemplo como constantemente coge objetos que deja caer incesantemente... hecho que acaba por desesperar al Santo Job, hasta que te das cuenta que lo repite una y otra vez para descubrir el espacio (medir visualmente la distancia que recorre el objeto, descubrir auditivamente los diferentes sonidos, descubrir la relación causa-efecto, etc.), y no para fastidiarnos.
En cualquiera de los casos, como casi todos los bebés, contagia esa energía vital ("Élan vital" que llamaba Henri Bergson) que transmite ternura, pasión, entusiasmo... buen rollo. Y cómo nos pasa a la mayoría de los humanos, acabamos por perder ese Mojo que llamaba Austin Powers (ese aura que dirían los esotéricos) de manera gradual a medida que vamos perdiendo la libertad para seguir tirando objetos al suelo para ver cómo caen y oír como suenan sin que nadie lo recrimine.
Cuenta Benjamin Zander, director de la filarmónica de Boston, una anécdota que le pasó en un bar mientras comía con un amigo. Cuando iba a comer le faltaba un cuchillo y llamó a la camarera al son de "I have a perfect live, but I don't have a knife" (tengo una vida perfecta pero no tengo un cuchillo). En la mesa de al lado una niña se tomó la expresión con mucha gracia. Al día siguiente volvió al bar y la niña volvía a estar allí con sus padres, y como ya se conocían, Zander le preguntó "¿Cómo estás hoy?", a lo que la niña respondió "¡Perfecto!". Y cuando se marchaba con sus padres Zander le dijo "Qué tengas un día perfecto", a lo que la niña respondió "Lo tendré".
Una pequeña niña entendió aquello que Zander transmitía, que era que no son tan importantes las circunstancias como lo que hacemos con ellas. Y por ello, en gran parte, tener un día perfecto, depende de tí mismo.
Intento no caer en la psicolabia (o palabrería pseudo-psicológica tendenciosa hacia la autoayuda) de predicar ver la botella medio llena pase lo que pase, sino de ver las cosas desde otro prisma para poder actuar de diferente forma, o actuar de diferente forma para acabar viendo las cosas desde otro prisma, si es que lo que veo no me gusta.
Quizá, parte de la clave radique en reactivar esa energía, esa pasión, esa curiosidad que los niños tienen y que muchos casi hemos perdido.
No se trata de ver la parte buena de lo malo, sino de ver oportunidades donde creemos (aparentemente) que no las hay, y generar aquellas conductas que nos conduzcan a llevarlas a la práctica. No hay actitud positiva sostenible si no va acompañada de lo que nos pase sin que tenga éxito real. No valen las palmaditas en la espalda si estamos al borde de la piscina y no sabemos nadar... . Otro debate será si es primero el huevo o la gallina, la actitud o lo que hacemos, cognición o conducta. En cualquier caso, una cosa debe acompañar a la otra.
Ríete para ser feliz o sé feliz y te reirás, o viceversa. En cualquier caso tendrás un día perfecto.
"Me gusta la gente que sabe de la importancia de la alegría y la predica.
La gente que mediante bromas nos enseña a concebir la vida con humor.
La gente que nunca deja de ser aniñada.
Me gusta la gente que con su energía contagia"
-Mario Benedetti-
En cualquiera de los casos, como casi todos los bebés, contagia esa energía vital ("Élan vital" que llamaba Henri Bergson) que transmite ternura, pasión, entusiasmo... buen rollo. Y cómo nos pasa a la mayoría de los humanos, acabamos por perder ese Mojo que llamaba Austin Powers (ese aura que dirían los esotéricos) de manera gradual a medida que vamos perdiendo la libertad para seguir tirando objetos al suelo para ver cómo caen y oír como suenan sin que nadie lo recrimine.
Cuenta Benjamin Zander, director de la filarmónica de Boston, una anécdota que le pasó en un bar mientras comía con un amigo. Cuando iba a comer le faltaba un cuchillo y llamó a la camarera al son de "I have a perfect live, but I don't have a knife" (tengo una vida perfecta pero no tengo un cuchillo). En la mesa de al lado una niña se tomó la expresión con mucha gracia. Al día siguiente volvió al bar y la niña volvía a estar allí con sus padres, y como ya se conocían, Zander le preguntó "¿Cómo estás hoy?", a lo que la niña respondió "¡Perfecto!". Y cuando se marchaba con sus padres Zander le dijo "Qué tengas un día perfecto", a lo que la niña respondió "Lo tendré".
Una pequeña niña entendió aquello que Zander transmitía, que era que no son tan importantes las circunstancias como lo que hacemos con ellas. Y por ello, en gran parte, tener un día perfecto, depende de tí mismo.
Intento no caer en la psicolabia (o palabrería pseudo-psicológica tendenciosa hacia la autoayuda) de predicar ver la botella medio llena pase lo que pase, sino de ver las cosas desde otro prisma para poder actuar de diferente forma, o actuar de diferente forma para acabar viendo las cosas desde otro prisma, si es que lo que veo no me gusta.
Quizá, parte de la clave radique en reactivar esa energía, esa pasión, esa curiosidad que los niños tienen y que muchos casi hemos perdido.
No se trata de ver la parte buena de lo malo, sino de ver oportunidades donde creemos (aparentemente) que no las hay, y generar aquellas conductas que nos conduzcan a llevarlas a la práctica. No hay actitud positiva sostenible si no va acompañada de lo que nos pase sin que tenga éxito real. No valen las palmaditas en la espalda si estamos al borde de la piscina y no sabemos nadar... . Otro debate será si es primero el huevo o la gallina, la actitud o lo que hacemos, cognición o conducta. En cualquier caso, una cosa debe acompañar a la otra.
Ríete para ser feliz o sé feliz y te reirás, o viceversa. En cualquier caso tendrás un día perfecto.
"Me gusta la gente que sabe de la importancia de la alegría y la predica.
La gente que mediante bromas nos enseña a concebir la vida con humor.
La gente que nunca deja de ser aniñada.
Me gusta la gente que con su energía contagia"
-Mario Benedetti-
lunes, 13 de diciembre de 2010
Los desempleados en manos de las Comunidades Autónomas
Una vez entrado diciembre, y tras la crisis de los controladores aéreos y el gobierno, que dejó sin puente a miles de personas, conocemos los escalofriantes datos de desempleo de noviembre, que nos hacen bajar del espacio aéreo (todavía en estado de alerta) al espacio terrenal: 4.110.294 desempleados y subiendo (este es el cuarto mes consecutivo que sube el número de desempleados).
Durante el mes de noviembre 24.318 personas más pasaron a engrosar las listas de desempleados, lo que supone un 0,60% de incremento. Y ya no nos consuela que esta sea la subida más baja de desempleo en noviembre desde 1998, ya que tal y como está el patio, las subidas relativas pasan a un segundo plano ante las subidas absolutas, que siguen siendo abrumadoramente contundentes (6,24% más desempleados que en el mismo momento del año pasado, casi 250.000 personas más, un cuarto de millón), encabezando la lista de provincias más castigadas, las Islas Baleares (7.288 desempleados más).
Y tampoco nos consuela que se reduzca levemente el desempleo en la Industria (-0,36%) y en la Construcción (-0,11%), ya que en otros sectores sigue desplomándose sin remedio a la vista, como en Servicios (+0,66%) y Agricultura (+1,86%).
Si a esto le sumamos que el Banco de España ha advertido que el 40% de los desempleados reside en hogares en los que ningún miembro está trabajando, que significa que un 8% de la población activa no cuenta con ningún tipo de ingresos, el panorama se complica.
Gran parte de la gravedad del asunto radica en que el desempleo en España parece tener gran profundidad, ya que se pasó del 7,9% en el segundo trimestre de 2007 al 20,1% en el segundo trimestre de 2010.
Por eso, y para parar el sangrado, el Gobierno Central, que retirará las ayudas de los 426 euros (también conocida como PRODI) en breve (febrero de 2011), pasa el testigo a las Comunidades Autónomas, que deberán asumir la contratación o en su caso, la gestión de la situación de los desempleados que se queden sin prestación ni subsidio, a través de los "salarios de inserción de las comunidades autónomas" en forma de "acompañamiento formativo-laboral" enmarcado en las políticas activas de empleo, con el objetivo de "acompañar" a las personas "en un proceso de formación hacia la inserción laboral", en un intento de que no se queden ancladas en el subsidio permanente.
Veremos en qué consiste exactamente la medida, y cómo se concreta en la práctica. Y lo que es más importante, qué resultados obtiene para los desempleados, que siguen bailando entre medida y medida, sin acabar de ser "actores" de su propio destino, sino más bien observadores pasivos de la que se nos viene encima.
Y aunque estratégicamente sea una medida que acabe potenciando la reactivación de la contratación durante el 2011, como se pretende, el problema sigue radicando en que ya hay muchas familias en situación de precariedad, que no podrán subsistir sin los 426 euros del Programa Temporal de Protección por Desempleo e Inserción (PRODI) hasta entonces.
¿Cómo van a sobrevivir algunas familias durante el "acompañamiento en su proceso de formación"?, ya que no podrán pagar el alquiler ni la cesta de la compra con el acompañamiento, sino con las ayudas económicas, procedentes de las llamadas Políticas Pasivas de Empleo, que deben estar íntimamente relacionadas a las Políticas Activas de Empleo, que son el conjunto de servicios, programas, y medidas que deben procurar un equilibrio entre la oferta y la demanda de empleo (la gestión de la colocación, la orientación laboral, la formación para el empleo, los estímulos a la contratación o bonificaciones, el fomento del empleo y las prestaciones, contributivas o no, por la contingencia del desempleo).
El gran problema lo tienen aquellas personas que se encuentren en situación de desempleo y no cuenten con ningún tipo de prestación. Esperemos que esté previsto... porque si no es así, el problema lo tenemos tod@s.
Durante el mes de noviembre 24.318 personas más pasaron a engrosar las listas de desempleados, lo que supone un 0,60% de incremento. Y ya no nos consuela que esta sea la subida más baja de desempleo en noviembre desde 1998, ya que tal y como está el patio, las subidas relativas pasan a un segundo plano ante las subidas absolutas, que siguen siendo abrumadoramente contundentes (6,24% más desempleados que en el mismo momento del año pasado, casi 250.000 personas más, un cuarto de millón), encabezando la lista de provincias más castigadas, las Islas Baleares (7.288 desempleados más).
Y tampoco nos consuela que se reduzca levemente el desempleo en la Industria (-0,36%) y en la Construcción (-0,11%), ya que en otros sectores sigue desplomándose sin remedio a la vista, como en Servicios (+0,66%) y Agricultura (+1,86%).
Si a esto le sumamos que el Banco de España ha advertido que el 40% de los desempleados reside en hogares en los que ningún miembro está trabajando, que significa que un 8% de la población activa no cuenta con ningún tipo de ingresos, el panorama se complica.
Gran parte de la gravedad del asunto radica en que el desempleo en España parece tener gran profundidad, ya que se pasó del 7,9% en el segundo trimestre de 2007 al 20,1% en el segundo trimestre de 2010.
Por eso, y para parar el sangrado, el Gobierno Central, que retirará las ayudas de los 426 euros (también conocida como PRODI) en breve (febrero de 2011), pasa el testigo a las Comunidades Autónomas, que deberán asumir la contratación o en su caso, la gestión de la situación de los desempleados que se queden sin prestación ni subsidio, a través de los "salarios de inserción de las comunidades autónomas" en forma de "acompañamiento formativo-laboral" enmarcado en las políticas activas de empleo, con el objetivo de "acompañar" a las personas "en un proceso de formación hacia la inserción laboral", en un intento de que no se queden ancladas en el subsidio permanente.
Veremos en qué consiste exactamente la medida, y cómo se concreta en la práctica. Y lo que es más importante, qué resultados obtiene para los desempleados, que siguen bailando entre medida y medida, sin acabar de ser "actores" de su propio destino, sino más bien observadores pasivos de la que se nos viene encima.
Y aunque estratégicamente sea una medida que acabe potenciando la reactivación de la contratación durante el 2011, como se pretende, el problema sigue radicando en que ya hay muchas familias en situación de precariedad, que no podrán subsistir sin los 426 euros del Programa Temporal de Protección por Desempleo e Inserción (PRODI) hasta entonces.
¿Cómo van a sobrevivir algunas familias durante el "acompañamiento en su proceso de formación"?, ya que no podrán pagar el alquiler ni la cesta de la compra con el acompañamiento, sino con las ayudas económicas, procedentes de las llamadas Políticas Pasivas de Empleo, que deben estar íntimamente relacionadas a las Políticas Activas de Empleo, que son el conjunto de servicios, programas, y medidas que deben procurar un equilibrio entre la oferta y la demanda de empleo (la gestión de la colocación, la orientación laboral, la formación para el empleo, los estímulos a la contratación o bonificaciones, el fomento del empleo y las prestaciones, contributivas o no, por la contingencia del desempleo).
El gran problema lo tienen aquellas personas que se encuentren en situación de desempleo y no cuenten con ningún tipo de prestación. Esperemos que esté previsto... porque si no es así, el problema lo tenemos tod@s.
jueves, 25 de noviembre de 2010
El Sol es mío
Hoy publica la Voz de Galicia una de esas noticias que hacen que si alguien se creía emprendedor/a y creativo/a, sienta que siempre hay alguien que puede superarle. Una ciudadana de Vigo, ha ido a un notario que ha levantado acta dando fe de que la susodicha manifiesta ser la propietaria del Sol. Sí, han leído bien, el Sol, el astro rey de nuestra galaxia, que nos alumbra las mañanas.
Al parecer existe un convenio internacional por el cual ningún país puede ser propietario de los planetas. Primero alega no ser ningún país, y luego que hubo un ciudadano norteamericano que escrituró y registró multitud de planetas y la luna, pero no el Sol.
Recuerdo aquel norteamericano que se dedicaba hace un tiempo a vender parcelas de la luna a diestro y siniestro, entregando escrituras de las mismas, llegando a caer en el negocio algunos actores y actrices de renombre y algún que otro político y magnate norteamericano (por si las moscas, vaya a ser que luego colonicemos la luna, y sus descendientes se quedan sin parte del pastel).
La creativa señora alega que no existe ni se conoce propietario alguno del astro rey desde hace más de 5.000 millones de años hasta hoy, por lo que se considera en derecho para tomar el mando y apropiárselo.
Parece que el disparate no termina aquí, además asegura que incluso podría hacer pagar un canon por el uso de la energía solar, y así se lo ha hecho saber al Ministerio de Industria, con el que se ha reunido. Lo que pagaría por haberle visto la cara al ministro Miguel Sebastián en el momento de recibir la noticia... Seguro que pensó "¿Y por qué no se nos habrá ocurrido a nosotros antes?"...
El notario, que todavía no se ha recuperado del impacto, seguro que se sigue retorciendo de risa. También hubiera sido interesante escuchar la conversación que mantuvo con su colegio profesional, ya que tuvo que hacer la consulta antes de levantar acta de tan feliz acontecimiento.
Y es que el escrito notarial reza que es dueña «por usucapión, habiendo hecho de la propiedad del Sol de buena fe, de forma pacífica e ininterrumpidamente durante más de 31 años».
Curioso término jurídico "usucapión", que aunque parezca un nombre de personaje del Señor de los Anillos, supone la "adquisición de una propiedad o de un bien mediante la posesión continuada de estos derechos durante el tiempo que señala la ley". Por eso se asegura de manifestar que hace nada menos que 31 años que tomó posesión, pero no había encontrado el momento de arreglar los papeles...
Aunque por ahí la podíamos pillar, ya que usucapión, que viene de la contracción de usus y capere (adquirir por el uso en latín), y por esa regla de tres, todos podemos declararnos propietarios por haber hecho uso del Sol durante muchos años. Bueno, si entramos en discusión, que se lo quede el o la que esté más moreno/a, que ha hecho más uso que el resto.
Y qué decir de la expresión "de forma pacífica". Ah, bueno, si es de buen rollo, entonces sí, te toca. Nada de colonizar como antiguamente a base de batallas y expulsando a los indígenas o nativos, lo suyo es un acto de posesión en toda regla, sin derramamiento de sangre.
Y luego dicen que para montar un negocio hay que hacer un plan de empresa...
Siempre nos quedará el consuelo de que "vivir en la Tierra es caro, pero incluye un viaje alrededor del Sol cada año".
Al parecer existe un convenio internacional por el cual ningún país puede ser propietario de los planetas. Primero alega no ser ningún país, y luego que hubo un ciudadano norteamericano que escrituró y registró multitud de planetas y la luna, pero no el Sol.
Recuerdo aquel norteamericano que se dedicaba hace un tiempo a vender parcelas de la luna a diestro y siniestro, entregando escrituras de las mismas, llegando a caer en el negocio algunos actores y actrices de renombre y algún que otro político y magnate norteamericano (por si las moscas, vaya a ser que luego colonicemos la luna, y sus descendientes se quedan sin parte del pastel).
La creativa señora alega que no existe ni se conoce propietario alguno del astro rey desde hace más de 5.000 millones de años hasta hoy, por lo que se considera en derecho para tomar el mando y apropiárselo.
Parece que el disparate no termina aquí, además asegura que incluso podría hacer pagar un canon por el uso de la energía solar, y así se lo ha hecho saber al Ministerio de Industria, con el que se ha reunido. Lo que pagaría por haberle visto la cara al ministro Miguel Sebastián en el momento de recibir la noticia... Seguro que pensó "¿Y por qué no se nos habrá ocurrido a nosotros antes?"...
El notario, que todavía no se ha recuperado del impacto, seguro que se sigue retorciendo de risa. También hubiera sido interesante escuchar la conversación que mantuvo con su colegio profesional, ya que tuvo que hacer la consulta antes de levantar acta de tan feliz acontecimiento.
Y es que el escrito notarial reza que es dueña «por usucapión, habiendo hecho de la propiedad del Sol de buena fe, de forma pacífica e ininterrumpidamente durante más de 31 años».
Curioso término jurídico "usucapión", que aunque parezca un nombre de personaje del Señor de los Anillos, supone la "adquisición de una propiedad o de un bien mediante la posesión continuada de estos derechos durante el tiempo que señala la ley". Por eso se asegura de manifestar que hace nada menos que 31 años que tomó posesión, pero no había encontrado el momento de arreglar los papeles...
Aunque por ahí la podíamos pillar, ya que usucapión, que viene de la contracción de usus y capere (adquirir por el uso en latín), y por esa regla de tres, todos podemos declararnos propietarios por haber hecho uso del Sol durante muchos años. Bueno, si entramos en discusión, que se lo quede el o la que esté más moreno/a, que ha hecho más uso que el resto.
Y qué decir de la expresión "de forma pacífica". Ah, bueno, si es de buen rollo, entonces sí, te toca. Nada de colonizar como antiguamente a base de batallas y expulsando a los indígenas o nativos, lo suyo es un acto de posesión en toda regla, sin derramamiento de sangre.
Y luego dicen que para montar un negocio hay que hacer un plan de empresa...
Siempre nos quedará el consuelo de que "vivir en la Tierra es caro, pero incluye un viaje alrededor del Sol cada año".
lunes, 15 de noviembre de 2010
Think different: be creative
Últimamente observo mucho a mi pequeño hijo de 8 meses y es curioso cómo realiza intentos de toda clase para conseguir un objetivo, como llegar a coger un juguete que está fuera del alcance de su mano. Todavía no gatea apenas, pero se las ingenia para realizar movimientos varios como saltos tipo rana, arrastrarse, empujarse con los pies en alguna superficie, revolcarse, ... y todo tipo de contorsiones imposibles que le acaban por acercar al preciado juguete, que acaba convirtiéndose en el premio a su extenuante esfuerzo.
Los niños pequeños no tienen miedo a equivocarse y es por eso por lo que son realmente creativos. Intentan cosas que a un adulto ni se le ocurriría imaginar: Muchas veces no lo consiguen, pero algunas sí. Y eso les confiere un carácter creativo e innovador. No parten de supuestos ni prejuicios para abordar los problemas. Nos recuerda a aquello de "si continúas haciendo lo mismo obtendrás los mismos resultados. Para conseguir algo nuevo deberás hacer algo diferente".
Gracias a un post sensacional e inspirador de Juan Hernández Aguirán, pude conocer el caso de Dick Fosbury, el primer deportista de salto de altura que saltó de forma diferente a como se había hecho hasta entonces, y consiguió demostrar que su forma de saltar (original e innovadora en aquel momento) era mejor que las convencionales (estilo tijera y rodillo), convirtiéndose en 1968 en campeón olímpico. Con él nació la forma de saltar " Estilo Fosbury", que se mantiene hasta nuestros días.
Ya dicen por ahí eso de que lo valioso no es ser el mejor en algo, sino ser el primero. Ser pionero en alguna disciplina, ayudará a que otros puedan desarrollarla y mejorarla. La creatividad es la base del desarrollo personal y el progreso social.
Ken Robinson, experto en creatividad e innovación, afirma que estamos eliminando la creatividad con la educación, debido a que el sistema educativo público, surgido para formar a profesionales en la época de la revolución industrial, estaba basado en priorizar las materias más adecuadas a aquella situación: ¿Para qué estudiar música si no vas a ser músico?,¿ para qué estudiar pintura si no vas a ser pintor?...
Por lo tanto, en la jerarquía, primaban las matemáticas y las ciencias, y en el último escalón estaban las artes (también jerarquizadas entre sí), en función de aquello que el mercado laboral estaba preparado para absorber. Y esta jerarquía anacrónica se mantiene hasta nuestros días...
Este hecho provoca que contemos en occidente con batallones de titulados universitarios, sin perspectiva de inserción laboral, por lo que los títulos universitarios, antaño seguro de vida en el ámbito laboral, pierden su valor. Según la UNESCO, en los próximos 30 años, se graduarán más personas de las que lo han hecho en toda la historia. Es lo que se llama inflación académica.
Todos nacemos con ciertos talentos, o como decía Picasso "todos los niños nacen artistas". El problema es seguir siendo artistas mientras crecemos. "Al crecer no adquirimos la creatividad, sino que crecemos perdiéndola (o somos educados para perderla)", según Ken Robinson.
En el mundo de los negocios, las empresas se llenan la boca promoviendo en sus planes estratégicos la innovación y creatividad como valores y activos prioritarios, cuando en la práctica suelen castigar las equivocaciones y los fallos. Pasan, cómo decía Jaime Izquierdo del "Comete los errores" al "Cómete los errores" a una velocidad pasmosa. Y así, cualquiera vuelve a intentar innovar.
Y es que para desarrollar la creatividad se debe apostar realmente por ella. Parafraseando a Guzmán López, psicólogo asesor en creatividad, "la creatividad implica riesgos", y en muchas ocasiones rechazo ("lo original provoca rechazo"). Y es que supone percibir y actuar de forma diferente a la norma. Siguiendo la estela de Guzmán "el creativo es aquel que mira hacia donde todos miran pero sólo él ve algo diferente, sólo él encuentra una oportunidad".
De esta forma, sabemos que el talento camina por nuestras calles, se sienta en las cafeterías y pulula por nuestras empresas, pero parece que se pierde implacablemente, permaneciendo potencialmente expectante en las personas, pero la mayor parte de veces se queda en eso, en potencialmente.
Cuando esa potencialidad se convierte en realidad, encontramos ejemplos como los del Cirque du Soleil, que surgió en una época en la que la industria del circo estaba en recesión, y aparentemente abocada a su desaparición. Todo ello gracias a que sus creadores cambiaron la forma de pensar tradicional sobre lo que era el circo. En su espectáculo Alegría nos da pistas sobre su filosofía: "Si no tienes voz: grita. Si no tienes piernas: corre. Si no tienes esperanza: Inventa".
Los niños pequeños no tienen miedo a equivocarse y es por eso por lo que son realmente creativos. Intentan cosas que a un adulto ni se le ocurriría imaginar: Muchas veces no lo consiguen, pero algunas sí. Y eso les confiere un carácter creativo e innovador. No parten de supuestos ni prejuicios para abordar los problemas. Nos recuerda a aquello de "si continúas haciendo lo mismo obtendrás los mismos resultados. Para conseguir algo nuevo deberás hacer algo diferente".
Gracias a un post sensacional e inspirador de Juan Hernández Aguirán, pude conocer el caso de Dick Fosbury, el primer deportista de salto de altura que saltó de forma diferente a como se había hecho hasta entonces, y consiguió demostrar que su forma de saltar (original e innovadora en aquel momento) era mejor que las convencionales (estilo tijera y rodillo), convirtiéndose en 1968 en campeón olímpico. Con él nació la forma de saltar " Estilo Fosbury", que se mantiene hasta nuestros días.
Ya dicen por ahí eso de que lo valioso no es ser el mejor en algo, sino ser el primero. Ser pionero en alguna disciplina, ayudará a que otros puedan desarrollarla y mejorarla. La creatividad es la base del desarrollo personal y el progreso social.
Ken Robinson, experto en creatividad e innovación, afirma que estamos eliminando la creatividad con la educación, debido a que el sistema educativo público, surgido para formar a profesionales en la época de la revolución industrial, estaba basado en priorizar las materias más adecuadas a aquella situación: ¿Para qué estudiar música si no vas a ser músico?,¿ para qué estudiar pintura si no vas a ser pintor?...
Por lo tanto, en la jerarquía, primaban las matemáticas y las ciencias, y en el último escalón estaban las artes (también jerarquizadas entre sí), en función de aquello que el mercado laboral estaba preparado para absorber. Y esta jerarquía anacrónica se mantiene hasta nuestros días...
Este hecho provoca que contemos en occidente con batallones de titulados universitarios, sin perspectiva de inserción laboral, por lo que los títulos universitarios, antaño seguro de vida en el ámbito laboral, pierden su valor. Según la UNESCO, en los próximos 30 años, se graduarán más personas de las que lo han hecho en toda la historia. Es lo que se llama inflación académica.
Todos nacemos con ciertos talentos, o como decía Picasso "todos los niños nacen artistas". El problema es seguir siendo artistas mientras crecemos. "Al crecer no adquirimos la creatividad, sino que crecemos perdiéndola (o somos educados para perderla)", según Ken Robinson.
En el mundo de los negocios, las empresas se llenan la boca promoviendo en sus planes estratégicos la innovación y creatividad como valores y activos prioritarios, cuando en la práctica suelen castigar las equivocaciones y los fallos. Pasan, cómo decía Jaime Izquierdo del "Comete los errores" al "Cómete los errores" a una velocidad pasmosa. Y así, cualquiera vuelve a intentar innovar.
Y es que para desarrollar la creatividad se debe apostar realmente por ella. Parafraseando a Guzmán López, psicólogo asesor en creatividad, "la creatividad implica riesgos", y en muchas ocasiones rechazo ("lo original provoca rechazo"). Y es que supone percibir y actuar de forma diferente a la norma. Siguiendo la estela de Guzmán "el creativo es aquel que mira hacia donde todos miran pero sólo él ve algo diferente, sólo él encuentra una oportunidad".
De esta forma, sabemos que el talento camina por nuestras calles, se sienta en las cafeterías y pulula por nuestras empresas, pero parece que se pierde implacablemente, permaneciendo potencialmente expectante en las personas, pero la mayor parte de veces se queda en eso, en potencialmente.
Cuando esa potencialidad se convierte en realidad, encontramos ejemplos como los del Cirque du Soleil, que surgió en una época en la que la industria del circo estaba en recesión, y aparentemente abocada a su desaparición. Todo ello gracias a que sus creadores cambiaron la forma de pensar tradicional sobre lo que era el circo. En su espectáculo Alegría nos da pistas sobre su filosofía: "Si no tienes voz: grita. Si no tienes piernas: corre. Si no tienes esperanza: Inventa".
sábado, 6 de noviembre de 2010
Yo lo veo así
Es curioso como un mismo acontecimiento puede percibirse de forma tan diferente por quienes lo vivencian.
Y no es un tema baladí, sino que este simple hecho constatado, puede suponer desde tiempos inmemoriales una fuente inagotable de conflictos interpersonales, sociales, políticos, religiosos...
Estos días nos bombardean con la visita del Papa Benedicto XVI, y con opiniones encontradas sobre la misma. Unos la viven como un gesto de concordia y libertad religiosa, mientras que otros como un acto de dispendio económico (con fondos públicos) en un momento inadecuado, incluso llegando a organizar una plataforma llamada "Yo no te espero", que llega a tener merchandising con chapas, banderas y demás.
Se dice que hay tantas realidades como personas, que cada persona es un mundo, y todo un sinfín de dichos procedentes del refranero popular, siempre tan socorrido. Y algo de eso hay... ("cuando el río suena...")
Hecho: Una vez escrutados los votos de las elecciones nacionales, autonómicas o municipales, podemos escuchar a todos y cada uno de los grupos políticos congratularse de los resultados por haber ganado. ¡Todos ganan! O porque tienen mayor número de votos, o más escaños, o ampliaron provincias ganadoras en relación a las anteriores elecciones, o sigo perdiendo pero tengo más que antes, entonces gano... En definitiva, todos se suben al carro de la victoria pase lo que pase.
Eso me recuerda a determinadas personas, que cuando empiezan a entrar en años, dicen ir perdiendo audición (muchos la pierden ciertamente), y lo utilizan como excusa para justificar que no oyen... pero sólo lo que no les interesa. Eso de la atención selectiva... Y es que muchas veces, oímos lo que queremos oír, vemos lo que queremos ver... en definitiva, percibimos lo que queremos percibir. O lo que sabemos percibir.
Preguntemos la diferencia entre un vino de Rioja y un Ribera del Duero a un sommellier (o sumiller en castellano) o de un reserva concreto a otro y nos dará todo un mundo de matices, que el resto de humanos no somos capaces de percibir, ni de diferenciar.
Recuerdo un anuncio de relojes que hablaba del tiempo y explicaba el significado y el valor que una décima de segundo tenía para un corredor de atletismo. ¿Qué supone una décima de segundo para los demás? Ni un suspiro. Que le pregunten a Fernando Alonso qué suponen unas décimas de segundo... Perder o ganar la "Pole position" o la carrera.
José Antonio Marina lo define con gran precisión al afirmar que "todos vivimos en la misma realidad, pero cada uno habitamos en nuestro propio mundo". Y es que la percepción del mundo que nos rodea está pasada por múltiples filtros fisiológicos, psicológicos, sociales, culturales, familiares, educativos, etc. cargados de creencias, valores, prejuicios, suposiciones,... diferentes en cada uno de nosotros (en unos casos más que en otros) que hacen que cuando vivimos algo lo valoremos de forma muy diferente. Decía el otro día Elsa Punset en el "Hormiguero" en relación a las personas optimistas y pesimistas, que un acontecimiento como estar presente en un atraco en un banco como cliente y recibir un disparo en el hombro podía percibirse como una desgracia ("me han disparado con toda la gente que había en el banco") o como una suerte ("me han disparado en el hombro cuando podía haber sido en algún órgano vital").
Y es que ya decía Antonio Blay Fontcuberta que "no vemos las cosas como son... vemos las cosas como somos nosotros".
Sólo el hecho de conocer y aceptar los diferentes prismas con los que se percibe la realidad (sin entrar en profundidades de Construccionismo Social, que nos llevaría filosofar en demasía) nos facilita la vida en la interacción con los demás. La famosa y manida empatía, de la cual nos solemos congratular de practicar y que no siempre aplicamos en la convivencia con los demás, en los negocios, en el trabajo en equipo, en la amistad...
Eso me recuerda al tema de los consejos a los amigos, que cuando nos comentan una situación les solemos decir "yo que tú, haría tal o cual cosa..." Pero no nos ponemos en su lugar, sino que analizamos lo que le pasa desde nuestro filtro. Qué peligrosos son los consejos! Os doy un consejo: No os fiéis de mis consejos (vaya paradoja más maja me ha salido).
Y como percibo que me empiezo a extender demasiado, voy a ir terminando.
"Los desacuerdos suelen surgir por diferencias en percepción sobre lo que debe y no debe ser. ¡Todos tenemos razón sobre nuestra propia realidad"
-Rob McBride-
"¿Culo o codo?"
-Pablo Motos-
Y no es un tema baladí, sino que este simple hecho constatado, puede suponer desde tiempos inmemoriales una fuente inagotable de conflictos interpersonales, sociales, políticos, religiosos...
Estos días nos bombardean con la visita del Papa Benedicto XVI, y con opiniones encontradas sobre la misma. Unos la viven como un gesto de concordia y libertad religiosa, mientras que otros como un acto de dispendio económico (con fondos públicos) en un momento inadecuado, incluso llegando a organizar una plataforma llamada "Yo no te espero", que llega a tener merchandising con chapas, banderas y demás.
Se dice que hay tantas realidades como personas, que cada persona es un mundo, y todo un sinfín de dichos procedentes del refranero popular, siempre tan socorrido. Y algo de eso hay... ("cuando el río suena...")
Hecho: Una vez escrutados los votos de las elecciones nacionales, autonómicas o municipales, podemos escuchar a todos y cada uno de los grupos políticos congratularse de los resultados por haber ganado. ¡Todos ganan! O porque tienen mayor número de votos, o más escaños, o ampliaron provincias ganadoras en relación a las anteriores elecciones, o sigo perdiendo pero tengo más que antes, entonces gano... En definitiva, todos se suben al carro de la victoria pase lo que pase.
Eso me recuerda a determinadas personas, que cuando empiezan a entrar en años, dicen ir perdiendo audición (muchos la pierden ciertamente), y lo utilizan como excusa para justificar que no oyen... pero sólo lo que no les interesa. Eso de la atención selectiva... Y es que muchas veces, oímos lo que queremos oír, vemos lo que queremos ver... en definitiva, percibimos lo que queremos percibir. O lo que sabemos percibir.
Preguntemos la diferencia entre un vino de Rioja y un Ribera del Duero a un sommellier (o sumiller en castellano) o de un reserva concreto a otro y nos dará todo un mundo de matices, que el resto de humanos no somos capaces de percibir, ni de diferenciar.
Recuerdo un anuncio de relojes que hablaba del tiempo y explicaba el significado y el valor que una décima de segundo tenía para un corredor de atletismo. ¿Qué supone una décima de segundo para los demás? Ni un suspiro. Que le pregunten a Fernando Alonso qué suponen unas décimas de segundo... Perder o ganar la "Pole position" o la carrera.
José Antonio Marina lo define con gran precisión al afirmar que "todos vivimos en la misma realidad, pero cada uno habitamos en nuestro propio mundo". Y es que la percepción del mundo que nos rodea está pasada por múltiples filtros fisiológicos, psicológicos, sociales, culturales, familiares, educativos, etc. cargados de creencias, valores, prejuicios, suposiciones,... diferentes en cada uno de nosotros (en unos casos más que en otros) que hacen que cuando vivimos algo lo valoremos de forma muy diferente. Decía el otro día Elsa Punset en el "Hormiguero" en relación a las personas optimistas y pesimistas, que un acontecimiento como estar presente en un atraco en un banco como cliente y recibir un disparo en el hombro podía percibirse como una desgracia ("me han disparado con toda la gente que había en el banco") o como una suerte ("me han disparado en el hombro cuando podía haber sido en algún órgano vital").
Y es que ya decía Antonio Blay Fontcuberta que "no vemos las cosas como son... vemos las cosas como somos nosotros".
Sólo el hecho de conocer y aceptar los diferentes prismas con los que se percibe la realidad (sin entrar en profundidades de Construccionismo Social, que nos llevaría filosofar en demasía) nos facilita la vida en la interacción con los demás. La famosa y manida empatía, de la cual nos solemos congratular de practicar y que no siempre aplicamos en la convivencia con los demás, en los negocios, en el trabajo en equipo, en la amistad...
Eso me recuerda al tema de los consejos a los amigos, que cuando nos comentan una situación les solemos decir "yo que tú, haría tal o cual cosa..." Pero no nos ponemos en su lugar, sino que analizamos lo que le pasa desde nuestro filtro. Qué peligrosos son los consejos! Os doy un consejo: No os fiéis de mis consejos (vaya paradoja más maja me ha salido).
Y como percibo que me empiezo a extender demasiado, voy a ir terminando.
"Los desacuerdos suelen surgir por diferencias en percepción sobre lo que debe y no debe ser. ¡Todos tenemos razón sobre nuestra propia realidad"
-Rob McBride-
"¿Culo o codo?"
-Pablo Motos-
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